El presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, reiteró este martes que su país iniciará “muy pronto” operaciones militares en tierra contra cárteles del narcotráfico dentro del territorio venezolano. El anuncio se dio durante una reunión con su gabinete en la Casa Blanca, tras los recientes operativos navales en el Caribe que —según Washington— destruyeron embarcaciones acusadas de transportar drogas.
“En tierra es mucho más fácil. Conocemos las rutas que toman. Lo sabemos todo sobre ellos. Sabemos dónde viven. Sabemos dónde viven los malos. Y vamos a empezar con eso también muy pronto”, declaró Trump ante la prensa.

El mandatario ya había advertido la semana pasada que sus Fuerzas Armadas actuarían en tierra contra supuestos narcotraficantes venezolanos, y además anunció que pilotos y aerolíneas deben considerar el espacio aéreo venezolano “cerrado en su totalidad”.
La eventual operación terrestre forma parte de la campaña militar denominada Operación Lanza del Sur, lanzada por el Pentágono en noviembre de 2025. Hasta ahora, esa misión habría destruido cerca de veinte embarcaciones en el Caribe y el Pacífico y —según las autoridades estadounidenses— cobrado la vida de más de 80 personas acusadas de narcotráfico.
Sobre denuncias relacionadas con un bombardeo ejecutado el 2 de septiembre, en el que se alega que se ordenó un segundo ataque contra sobrevivientes de una narcolancha —una acción que podría calificarse como crimen de guerra— el presidente dijo no tener información al respecto, aunque expresó su confianza en el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y en el almirante al mando de la operación, Frank Bradley, a quien describió como “una persona extraordinaria”.
Trump aseguró además que los ataques navales han salvado “miles de vidas” en Estados Unidos. Por su parte, Hegseth —responsable de la estrategia militar— defendió la legalidad de las acciones, insistiendo en que no identificó sobrevivientes tras los bombardeos y criticó a la prensa por publicar informaciones que, según él, “no se basan en la verdad”.
La ofensiva sitúa a Venezuela en el centro de una escalada militar regional y abre interrogantes sobre las implicaciones diplomáticas y de soberanía nacional en América Latina.

