Higüey, La Altagracia.– Estudiantes del recinto Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) Centro Higüey realizaron este miércoles una manifestación pacífica encabezada por el grupo estudiantil FESD-16 (Frente Estudiantil Socialista Democrático) y la Federación de Estudiantes (FED), con el objetivo de exigir respuestas sobre el uso de fondos y las condiciones del centro educativo.

Durante la protesta, Danelsy Almonte García, presidenta del FED, explicó que la movilización surge ante la falta de información sobre una donación de 30 millones de pesos realizada por el presidente Luis Abinader hace tres años.
“Necesitamos saber en qué se utilizó ese dinero. No queremos hacer escándalos, sino manifestarnos de forma pacífica, pero con firmeza”, expresó.

La dirigente estudiantil denunció que las condiciones del recinto continúan deteriorándose, señalando baños en mal estado, pasillos sin iluminación, deficiencia en el servicio de internet, pizarras rotas y proyectores dañados, lo que afecta directamente el desarrollo de las clases.

Asimismo, indicó que la falta de oferta académica efectiva ha provocado la salida de numerosos estudiantes, especialmente en carreras como turismo y arquitectura, debido a la limitada disponibilidad de materias y secciones.
De su lado, Sonny Roa Canario, miembro del FESD-16, del consejo universitario estudiantil y de la FED, criticó la gestión administrativa del centro, alegando falta de transparencia durante los últimos cuatro años. Denunció además irregularidades en la ejecución de un presupuesto superior a 300 mil pesos destinado a un “open house”, el cual, según afirmó, no fue aprobado por el consejo.

Roa Canario también cuestionó la falta de respuestas sobre el uso de los 30 millones de pesos y señaló que múltiples necesidades del recinto, como aires acondicionados, baños y equipos, permanecen “en licitación” sin solución concreta.
En tanto, Juan Antonio Rodríguez, presidente de la Asociación de Estudiantes de Contabilidad, afirmó que el centro se encuentra en estado de abandono.
“Estamos aquí porque queremos justicia. Nuestro centro está deteriorado, con poca iluminación y sin respuestas a nuestras inquietudes. Se nos limita incluso la comunicación dentro del consejo estudiantil”, manifestó.
Los estudiantes hicieron un llamado a las autoridades gubernamentales para que intervengan en la situación del recinto, destacando que, al tratarse de una universidad pública, la información debe ser transparente y accesible.
Finalmente, advirtieron que la protesta inició con un encendido de velas de manera pacífica, pero que, de no recibir respuestas en un plazo de 10 días, podrían intensificar las acciones.
“Queremos respuestas”, fue la consigna principal de los manifestantes.