El dirigente Pipe Urueta defendió la decisión tomada en la décima entrada de enviar al corredor desde tercera base tras un batazo al jardín, pese al fuerte brazo de José Siri, y aseguró que el riesgo era válido dadas las circunstancias del partido.

“Para mí no fue una mala decisión. Los tiros del outfield son extremadamente difíciles. Siri tiene un tremendo brazo, pero a veces hemos visto tiros erráticos. Creo que valía la pena tomar el riesgo”, explicó Urueta, quien también reconoció el crédito del jardinero rival por realizar un disparo certero para completar la jugada.
Urueta señaló que, ante la falta de bateo oportuno del equipo, el ambiente en el estadio pedía una jugada agresiva. “Cuando el equipo no está ligando y no está anotando carreras, yo creo que un 98% del estadio quería que se fuera el corredor, porque quieres acabar el juego ahí”, afirmó.
En cuanto al manejo del pitcheo, el dirigente explicó que Richard es el lanzador habitual de la octava entrada y que ese episodio ya había pasado cuando el equipo se encontraba abajo en el marcador. Destacó además la labor de Jean Enríquez, a quien suelen utilizar por dos entradas. “Fue importante lo que él hizo, porque nos llevó al juego donde lo queríamos”, dijo.
Sobre el cerrador, Huerta reveló que estaba listo para lanzar en la novena entrada, pero no pudo hacerlo debido a una molestia física de último momento.
“Se sintió un poco apretado. Nos puso en una situación incómoda, pero es parte del juego. Es un tipo que se ha fajado por el equipo y esperamos que mañana esté bien”, indicó.

