Este 30 de enero de 2026 falleció el ingeniero químico y destacado dirigente político dominicano Ramón Alburquerque Ramírez, a los 76 años, tras una prolongada lucha contra un cáncer de hígado. Su partida marca la pérdida de una de las voces más influyentes de la República Dominicana, tanto en la política como en la ciencia y los medios de comunicación.

Ramón Alburquerque nació en una humilde loma de Los Haitises, entre Hato Mayor y Sabana Grande de Boyá, un lugar apartado que nunca impidió que su curiosidad, disciplina y visión lo llevaran a convertirse en uno de los científicos más brillantes del país y un líder político respetado. Desde joven destacó por su intelecto y dedicación, forjando una carrera que combinaba conocimiento técnico y compromiso social.
Trayectoria pública y científica
Alburquerque fue senador de la República por Monte Plata durante cuatro períodos y presidente del Senado en tres ocasiones, donde su conocimiento profundo de la Constitución y las leyes le permitió impulsar reformas y debates de alto nivel. Su formación como ingeniero químico le otorgó un enfoque analítico y científico en la política, siendo también Ministro de Economía, Planificación y Desarrollo, presidente de la Refinería Dominicana de Petróleo (REFIDOMSA), de la Comisión Nacional de Energía y de la Comisión Nacional Técnica Forestal (CONATEF).
Su pasión por la ciencia y la investigación lo distinguió dentro y fuera de la política, demostrando que era posible combinar el servicio público con el rigor científico. Muchos recuerdan su capacidad para explicar asuntos técnicos complejos de forma clara, con humildad y paciencia, ganándose el respeto de colegas y ciudadanos.
Un comunicador y mentor
Más allá de la política, Ramón Alburquerque fue productor del programa de radio “Los Sabios en la Z” en Z101, donde su segmento dominical Toque de Queda se convirtió en un referente de análisis, orientación y debate ciudadano. Su voz guiaba a la audiencia con criterio y honestidad, fomentando la reflexión y el pensamiento crítico.
Para quienes compartimos o escuchamos sus programas, Toque de Queda no solo informaba; educaba y conectaba a la gente con ideas que transformaban, reflejando su humildad y su compromiso con la verdad.
Legado humano y científico
Ramón Alburquerque Ramírez deja un legado que trasciende cargos y títulos. Su vida es ejemplo de que el lugar de nacimiento no define el destino, y que la pasión por la ciencia, el pensamiento crítico y el servicio público puede abrir caminos inimaginables. Su humildad, su vocación científica y su liderazgo político serán recordados tanto en las montañas de Los Haitises como en los pasillos del Senado y en los micrófonos de la radio dominicana.
Cada domingo, con Toque de Queda, Alburquerque enseñó a miles que el conocimiento, la honestidad y la palabra pueden cambiar realidades. Su legado perdura, uniendo la ciencia, la política y la comunicación, y seguirá inspirando a nuevas generaciones que quieran transformar su país sin olvidar sus raíces.

