Redacción Hermes Salvador para el Portal Altagraciano
La situación de los bomberos en la República Dominicana sigue siendo crítica, y gran parte de la responsabilidad recae sobre la propia Unión Nacional de Bomberos (UNABOM).
Esta institución, llamada a coordinar, orientar y representar al sistema bomberil, ha demostrado en los últimos años una capacidad limitada, casi inexistente para cumplir con su misión.

Lejos de ofrecer supervisión o acompañamiento técnico a los cuerpos municipales, UNABOM mantiene un perfil bajo que deja a cada cuerpo resolver sus problemas como puede, generando desigualdad, improvisación y un sistema desorganizado que pone en riesgo tanto a los bomberos como a la ciudadanía. No digo que no visitan estaciones pero no buscan la manera real de pelear por los bomberos,mas se ve que quieren estar pegados con interior y policía.
En capacitación, la situación es igual de alarmante. UNABOM no ha logrado establecer programas nacionales permanentes de formación ni políticas claras de profesionalización.
La preparación depende casi exclusivamente del esfuerzo local, lo que limita el desarrollo técnico y aumenta la exposición peligros en el día a día.
Esta ausencia de liderazgo refleja una falta de visión y compromiso con la seguridad y la excelencia profesional.
El aspecto laboral es otro terreno en el que la negligencia de UNABOM se hace evidente. Muchos bomberos trabajan bajo el ministerio de interior y policia y otros con el ayuntamiento que no los reconocen formalmente como servidores publicos porque estan en un limbo legal, o estan o no estan mientras la unión nacional no impulsa acciones para garantizar seguros adecuados, estabilidad laboral o derechos fundamentales.
Sin el respaldo de UNABOM, los bomberos quedan atrapados en un vacío legal: se les exige actuar como servidores públicos, pero no se les protege ni se les reconoce formalmente.
La transparencia y la comunicación, también bajo la responsabilidad de UNABOM, son prácticamente inexistentes. La poca información pública sobre planes, decisiones y gestiones genera desconfianza y debilita la cohesión del sector.
En definitiva, los bomberos dominicanos viven en un limbo institucional que UNABOM, con su inacción, contribuye a perpetuar Mientras el país necesita un sistema bomberil fuerte, profesional y seguro, la unión nacional parece más un espectador que un líder, dejando quienes arriesgan su vida cada día sin el respaldo que merecen.