Durante el pasado fin de semana, la provincia La Altagracia registró un total de 69 accidentes de motocicletas, informó el Dr. Joan Martínez, director regional de la Dirección de Servicios de Atención a Emergencias Extrahospitalarias (DAEH). La mayoría de los involucrados eran jóvenes adolescentes, muchos de ellos circulando sin licencia, lo que refleja un problema creciente que no puede seguir ignorándose.
Gran parte de estos incidentes está vinculada a carreras clandestinas y rodadas improvisadas, algunas de ellas incluso anunciadas previamente en grupos de WhatsApp. Recientemente, durante la celebración de Halloween, los jóvenes realizaron una “rodada” por un circuito peligroso, poniendo en riesgo sus vidas y las de otros ciudadanos.
Este panorama demuestra que la responsabilidad es compartida. Muchos adolescentes manejan motocicletas sin licencia, en algunos casos adquiridas por sus propios padres, mientras que otros jóvenes con licencia tampoco respetan las normas de tránsito. Las autoridades, por su parte, a menudo permiten que estas prácticas continúen sin intervención, y el resultado son accidentes graves y lesiones que podrían evitarse.
Cada accidente es un recordatorio doloroso de que la imprudencia tiene consecuencias reales. Además, estos incidentes generan un gasto importante para el Estado, movilizando recursos para atención de emergencias, transporte y cuidado médico de las víctimas, recursos que muchas veces se gestionan mientras los responsables reclaman asistencia sin asumir su propia irresponsabilidad.
La provincia La Altagracia necesita un cambio de conciencia: los jóvenes deben entender que la falta de precaución pone en riesgo su vida y la de otros, los padres deben asumir la supervisión de sus hijos y las autoridades deben aplicar controles efectivos para reducir los accidentes.
La alerta está clara: si no se toman medidas serias, la diversión y la adrenalina de los jóvenes seguirán convirtiéndose en tragedias para ellos y sus familias.

